Buscaba algo que no sabia que habia, busque y busque, lo que perdere algun dia....
¿Es esto ese sueño que tenia cuando era un niño? Pues yo soñé muchas veces con una figura que me era familiar y a la vez me era espantosa, era esta una mujer que lavaba ropa y su mirada era negra, profunda como abismo, y su imagen era seca y fantasmal, y en el sueño yo estaba inmóvil soportando como la mirada de aquella mujer me perturbaba y era insoportable.
En esos días yo era muy distinto a lo que soy ahora, no había mentido ni robado, no había roto ni asesinado y sin embargo ahora, cuando intento recordar el sueño; creo que me veo a mi mismo en un lado de aquella cocina en mi antigua casa, donde es que el sueño se desarrolla, tal vez me veia de pequeño, me veía como soy ahora, un ladrón, un mentiroso, un asesino que sueña que vuelve a ser niño y que hay cosas que asustan mas que la realidad.
Despierto y el miedo se ha ido, no hay nadie cerca a mi, el polvo y el desorden de la habitación hacen juego con los muebles viejos y la ropa gastada, tengo una pila de navajas y cuchillos a modo de torre junto a mi cama, hacen juego con el color palido de las paredes y llegan casi al techo, cada vez que puedo me compro una daga o un puñal y los apilo cerca al colchón donde intento dormir. Hay una mesa cuadrada e inestable frente a mis cuchillos, ahi amontono de todo menos comida, hacinados estan cuadernos y tizas, retazos de tela y alguna moneda, estas no tardaran en desaparecer y hoy tendre que ir por mas.
Ya es de noche para mi, regreso a mi hogar sin ninguna moneda, estoy muy cansado, me duele mucho una pierna, me duele mucho un brazo pero sobretodo me duele mucho este agujero que traigo al lado derecho de mi cuerpo, me echo en mi cama, hace mas frío de lo normal, se me baja la presión lo sé, y no quiero hacer nada por evitarlo, me echo y disfruto de mi soledad,como si adivinara que viene un descanso y no un infierno para mi, el polo que traigo esta empapado en sangre me duelen demasiado los brazos para poder moverlos,me cuesta respirar, siento sueño, y las ganas de dormir se llevan el dolor que me agujera el costado, sueño; y para mi gratificación y alegría otra vez estoy en esa cocina , la de la casa que ame cuando era un niño, esta más iluminada, tiene mas colores, veo las cosas, los detalles con más claridad, veo entonces a esa figura, es igual no ah cambiado no es mas bonita o esta iluminada ni nada pero hay algo que si ha cambiado.
Puedo notar que no me sonríe con aire macabro como lo recordaba hasta ese entonces, es una sonrisa suave, triste , me mira con pena sincera, como despidiéndose de un amigo, como diciendome que siempre estuvo ahí, en ese lugar donde tantas veces los años murieron, donde tantas veces el tiempo se detuvo para recordarme que solo cuando somos niños no somos nosotros los monstruos.
¿Es esto ese sueño que tenia cuando era un niño? Pues yo soñé muchas veces con una figura que me era familiar y a la vez me era espantosa, era esta una mujer que lavaba ropa y su mirada era negra, profunda como abismo, y su imagen era seca y fantasmal, y en el sueño yo estaba inmóvil soportando como la mirada de aquella mujer me perturbaba y era insoportable.
En esos días yo era muy distinto a lo que soy ahora, no había mentido ni robado, no había roto ni asesinado y sin embargo ahora, cuando intento recordar el sueño; creo que me veo a mi mismo en un lado de aquella cocina en mi antigua casa, donde es que el sueño se desarrolla, tal vez me veia de pequeño, me veía como soy ahora, un ladrón, un mentiroso, un asesino que sueña que vuelve a ser niño y que hay cosas que asustan mas que la realidad.
Despierto y el miedo se ha ido, no hay nadie cerca a mi, el polvo y el desorden de la habitación hacen juego con los muebles viejos y la ropa gastada, tengo una pila de navajas y cuchillos a modo de torre junto a mi cama, hacen juego con el color palido de las paredes y llegan casi al techo, cada vez que puedo me compro una daga o un puñal y los apilo cerca al colchón donde intento dormir. Hay una mesa cuadrada e inestable frente a mis cuchillos, ahi amontono de todo menos comida, hacinados estan cuadernos y tizas, retazos de tela y alguna moneda, estas no tardaran en desaparecer y hoy tendre que ir por mas.
Ya es de noche para mi, regreso a mi hogar sin ninguna moneda, estoy muy cansado, me duele mucho una pierna, me duele mucho un brazo pero sobretodo me duele mucho este agujero que traigo al lado derecho de mi cuerpo, me echo en mi cama, hace mas frío de lo normal, se me baja la presión lo sé, y no quiero hacer nada por evitarlo, me echo y disfruto de mi soledad,como si adivinara que viene un descanso y no un infierno para mi, el polo que traigo esta empapado en sangre me duelen demasiado los brazos para poder moverlos,me cuesta respirar, siento sueño, y las ganas de dormir se llevan el dolor que me agujera el costado, sueño; y para mi gratificación y alegría otra vez estoy en esa cocina , la de la casa que ame cuando era un niño, esta más iluminada, tiene mas colores, veo las cosas, los detalles con más claridad, veo entonces a esa figura, es igual no ah cambiado no es mas bonita o esta iluminada ni nada pero hay algo que si ha cambiado.
Puedo notar que no me sonríe con aire macabro como lo recordaba hasta ese entonces, es una sonrisa suave, triste , me mira con pena sincera, como despidiéndose de un amigo, como diciendome que siempre estuvo ahí, en ese lugar donde tantas veces los años murieron, donde tantas veces el tiempo se detuvo para recordarme que solo cuando somos niños no somos nosotros los monstruos.
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