martes, 20 de junio de 2017

Mis Monstruos

Buscaba  algo que no sabia que habia, busque y busque, lo que perdere algun dia....

¿Es esto ese sueño que  tenia cuando era un niño? Pues yo  soñé muchas veces con una figura  que me era familiar y a la vez  me era espantosa, era esta una mujer  que lavaba ropa  y su mirada era negra, profunda como   abismo, y su imagen era seca y  fantasmal, y en el sueño  yo estaba inmóvil soportando como la mirada de aquella mujer  me perturbaba y era insoportable.

En esos días yo era muy distinto a lo que soy ahora, no había mentido ni robado, no había roto ni asesinado y sin embargo ahora, cuando intento recordar el sueño; creo que  me veo a mi mismo en un lado de aquella cocina en mi antigua casa, donde es que  el sueño se desarrolla,  tal vez me veia de pequeño, me veía como soy ahora, un ladrón, un mentiroso, un asesino  que sueña que vuelve a ser niño y que hay cosas que asustan mas que la realidad.

 Despierto y el miedo se ha ido, no hay nadie cerca a mi, el polvo y el desorden  de la habitación hacen juego con los muebles viejos y la ropa gastada, tengo una pila de  navajas y cuchillos a modo de torre junto a mi cama, hacen juego con el color palido de las paredes y llegan casi al techo,  cada vez que puedo me compro una daga o un puñal y los apilo cerca al colchón donde intento dormir. Hay una mesa cuadrada e inestable frente a mis cuchillos, ahi amontono de todo menos comida, hacinados estan cuadernos y tizas, retazos de tela y alguna  moneda, estas no tardaran  en desaparecer y hoy tendre que ir por mas.

Ya es de noche para mi,  regreso a mi hogar sin ninguna moneda, estoy muy cansado, me duele mucho una pierna, me duele mucho un brazo pero sobretodo me duele mucho este agujero que traigo al lado derecho de mi cuerpo, me echo en mi cama, hace mas frío de lo normal, se me baja la presión lo sé, y no quiero hacer nada por evitarlo, me echo y disfruto de mi soledad,como si adivinara que viene un descanso y no un infierno para mi, el polo que traigo esta empapado en sangre  me duelen demasiado los brazos para poder moverlos,me cuesta respirar, siento sueño, y las ganas de dormir  se llevan el dolor que me agujera el costado, sueño; y para mi gratificación y  alegría otra vez  estoy en esa cocina , la de la casa que ame cuando era un niño, esta más iluminada,  tiene mas colores, veo  las cosas, los detalles con más claridad, veo entonces a esa figura, es igual no ah cambiado  no es mas bonita o esta iluminada ni nada pero hay algo que si ha cambiado.

Puedo notar que no me sonríe con aire macabro como  lo recordaba hasta ese entonces, es una sonrisa suave, triste ,  me mira con pena sincera, como  despidiéndose de un amigo, como  diciendome  que siempre estuvo ahí, en ese lugar donde tantas veces los años murieron, donde tantas veces  el tiempo se detuvo  para recordarme que   solo cuando somos niños no somos nosotros los monstruos.