sábado, 27 de mayo de 2017

Unas galletas

             
                                                                              Son las 6 de la tarde y ya termina el dia en el trabajo...






No debí de ir por esa ruta, --sabia de antemano que no es seguro que encuentre una movilidad que me lleve más rápido a mi próximo destino.



Pero tal vez, y es lo más seguro, no habría podido sobresaltarme como lo hice ese martes.


Estoy en la noche, en la oscuridad que, intenta miseramente un semáforo encubrir, todos aquí tienen frío y el frío los tiene aquí a todos excepto por 2 niños de entre 9 y 11 años calculo, a ojo de buen cubero, ellos conversan entre si, como ignorando la noche el hambre o el frío, son pobres, su ropa lo grita en todas direcciones y desde muy lejos, pero tienen algo que nadie tiene, en sus gritos y sonrisas hay calor, alboroto como si estuvieran en otro lugar.


Desvie mi mirada y tome la movilidad que gritaba parte de mi ruta hacia otros lugares, ellos también abordaron, no recuerdo mucho ahí salvo que pude sentarme y conciliar un poco de ese sueño que nos visita después de un dia de trabajo común y corriente.


Entonces fue que los vi, eran ellos, no eran ya niños, ----Gire la cabeza entre medio dormido y una sonrisa macabra se fijaba en mi directamente, era agresiva en lo retorcida, era asquerosamente retorcida, como una rata encorvada, sucia y marrón con ojos de color que no soporte ver, -----Era un horrendo y deforme ser de un metro y medio que me sonreía con espantosa calma ----¿Te lo imaginas? ----Yo no podía moverme, y escuche que esas sonrisas que antes había oído, revoloteaban en mi mente, una y otra vez, esa inmundicia seguia inmovil, como cuando la muerte te sonrie y


---Me pidió galletas.


---Volvió a sonreír. ----Era espantoso, asqueroso.


---Me dijo, muy calmado y como triste !Tengo hambre dame de comer !


---Tenia una fruta en mi mochila verde, se la di sin pensarlo, -----mientras afirmaba nervioso con la cabeza por inercia.


No me recibió nada.


Me dijo--- Gracias; y me empezaron a arder los ojos, como limón en una herida abierta.


Solo recuerdo que pedi bajar del vehiculo, necesitaba agua urgentemente--- Llege tarde a mi casa con una conjuntivitis muy fuerte.


No se como pude dormir esa noche, pero pude hacerlo y no soñe nada.


Me fui temprano a mi trabajo, como de costumbre, olvide todo...


Serian las 11 de la mañana ----Mi esposa me escribió un mensaje de texto----Porfavor cuando regreses del trabajo no olvides ir a comprar veneno, no te lo dije en la mañana, se me paso, pero anoche, en la madrugada al parecer ha entrado una rata, porque oí sonidos en el techo y después vi debajo de la cama, parece que estaba llevando comida porque encontré restos de galleta en el suelo, intente despertarte pero estabas muy dormido, creo que has tenido pesadillas también.









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